Nuestro país ha estado golpeado por la guerra sin compasión alguna. Miles de familias han tenido que huir de sus tierras con lo único que llevan puesto, con el corazón destrozado y con el miedo latente de perder sus vidas; pero a la vez, con el instinto de supervivencia alerta y capaz de dirigirlos a un lugar donde los niveles de amenaza disminuyan y les permitan rehacer su camino. En medio de un panorama desolador para muchos colombianos surgen unos liderazgos que deciden no rendirse ante el horror y, por el contrario, extenderle la mano a aquellos que están a punto de desfallecer. Estos héroes y heroínas se arman de valor y deciden emprender iniciativas sociales que alivianan el dolor, transforman vidas y neutralizan el efecto de la guerra. En este capítulo, las historias de las comunidades con las que se trabajó dan muestra del poder transformador de los líderes sociales de nuestro país.